
La Ley de Financiamiento Universitario recorrió un largo camino en el Congreso y en las calles. Ahora, el Senado tiene la última palabra.
Necesitamos que hoy jueves 2 de octubre las y los senadores rechacen el veto y ratifiquen la Ley. Porque las Universidades Nacionales están en peligro.
Ratificarla es garantizar el futuro de miles de jóvenes y el desarrollo del país. Porque esta Ley no es contra nadie, es a favor de todos. Porque el futuro no se veta.













