Comunicado de la Cátedra Libre de Pueblos Originarios, Afrodescendientes y Migrantes, dependiente de la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.
El negacionismo y la violencia estatal como única solución a las demandas históricas del pueblo mapuche tehuelche.
Nuevamente tenemos que asistir a un desproporcionado despliegue y uso de fuerzas federales y provinciales para proteger la propiedad privada por encima de la vida.
Nuevamente vemos como el poder político y económico de la ultra derecha utiliza el aparato judicial y represivo para intentar desalojar a las comunidades de sus territorios, en este caso al Lof Lafken Winkul Mapu, para entregar el territorio al capital financiero y especulativo, como lo hicieron con Joe Lewis, un inglés que goza de la protección y defensa de patriotas y funcionarios de la Provincia de Río Negro.
Hay que tener muy presente las consecuencias de las últimas incursiones de las fuerzas armadas en los territorios: la desaparición seguida de muerte de Santiago Maldonado y el asesinato a sangre fría de Rafael Nahuel iem, ambos casos impunes.
La fórmula se repite: la derecha fascista prepara el terreno con discursos de odio hacia los pueblos originarios a través de los medios hegemónicos de comunicación, pretendiendo convencer a la población de una grave amenaza que debe ser repelida.
Es por ello que al unísono, se comienza a hablar de “conflicto mapuche”, “terrorismo”, “amenaza a la soberanía”, etc. Vemos la extraordinaria actualidad y vigencia de los principios que la propaganda nazi utilizó para cometer los peores crímenes contra la humanidad.
Aunque en estos territorios también sabemos de campañas de demonización a un grupo poblacional. Previo a la conquista militar, eclesiástica y económica que la historia oficial denomino “Campaña del desierto”, también se tildó a las poblaciones originarias de salvajes, maloneros, incivilizados, incapaces de progreso y amenaza para la nación. Siempre los discursos de odio han precedido a las masacres y genocidios.
Entre los principios de Goebbels, el ministro de propaganda nazi, se encuentran: el principio de simplificación y del enemigo único, el de la vulgarización con pocos argumentos y simplistas, el principio de orquestación, basado en un número pequeño de ideas que son incansablemente repetidas (de ahí la frase de que si una mentira se repite suficientemente, acaba por transformarse en verdad), el principio de la silenciación, acallando las voces de los otros y amplificando el discurso oficial, y el principio de la unanimidad, para convencer a mucha gente que se piensa “como todo el mundo”.
Estos principios de manipulación han sido utilizados desde épocas históricas con los pueblos originarios. Asimismo, está demostrado que las estrategias represivas que se han ensayado no resuelven las demandas históricas. Simplemente conforman circunstancialmente la sed de sangre de un minúsculo grupo especulativo, poseedor de un enorme capital económico y de odio racial, que pretende convencer a la población que sus intereses son los de la mayoría.
Frente a esto, nuestro pueblo mantiene la dignidad y la defensa irrenunciable del territorio, podrán correr momentáneamente a la gente de algún lugar, pero estamos presentes en todo el Wallmapu, nuestro territorio ancestral, para recordarles el genocidio que intentaron y que no lograron consumar.
Comunicado de la Cátedra Libre de Pueblos Oroginarios, Afrodescendientes y Migrantes
Universidad Nacional de la PatagoniaSan Juan Bosco.











