banner2026principal1                          

EXPOS2026BOTON1

portada2026estudiantes3

carrerasorange

La UNPSJB homenajeó a dos chubutenses desaparecidos

La Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco descubrió este viernes 22 de mayo una nueva placa en memoria de dos trabajadores de YPF desaparecidos durante la última dictadura cívico-militar: Jorge Clavijo y Jorge Reidó.
El rector Rubén Gustavo Fleitas reconoció el compromiso asumido desde la Universidad, la Asociación de Docentes Universitarios y desde el Consejo Interuniversitario Nacional en el marco de los 50 años del golpe de Estado. Valoró el trabajo desarrollado por ADU  para hacer  posible el homenaje a los dos trabajadores cuyos nombres tienen su lugar junto a los compañeros reconocidos en el año 2013. 
Agregó que desde la comunidad universitaria “debemos continuar en esta tarea de mantener viva la memoria por la verdad y la justicia para que los jóvenes conozcan lo qué es la represión de Estado”. Agregó: “desde la Universidad siempre estaremos acompañando a los familiares de los compañeros desaparecidos”. 
Una reconstrucción colectiva de la memoria
“Llegamos a conocer el nombre de estos compañeros porque en la destilería de La Plata se hizo un homenaje a 22 compañeros desaparecidos y allí  aparecieron los nombres de estos dos comodorenses”, relató  la dirigente de ADU e integrante de la Cátedra Abierta de Derechos Humanos, Elena Gonzalez. Al mismo tiempo detalló que Raúl Jorge Reydo, ingresó a YPF el 10 de diciembre de 1958, legajo 36.756 mientras que Eduardo Jorge Clavijo, ingresó a YPF el 9 de agosto de 1975, con el legajo 37.278
“Cuando nosotros hablamos de los compañeros que lucharon durante la dictadura fue porque ellos consideraron que teníamos derecho a un mundo mejor”, dijo y trazó un paralelismo con la situación que atraviesa el sistema educativo universitario. “Nosotros decimos que este abandono no es un descuido, este abandono es una elección porque se considera que la educación que siempre defenderemos y que es un derecho para algunos, es un servicio para unos pocos”.
El recuerdo y el testimonio de las familias   
Juan Pablo Simonetti, secretario gremial de ADU, fue el encargado de leer el mensaje enviado por Jorge Ricardo Reydo, hijo de Raúl quién hizo llegar un “agradecimiento personal por reivindicar, recordar y por mantener siempre presentes a las compañeras y compañeros detenidos y desaparecidos que entregaron lo mejor de sí para consolidar una patria grande, justa, libre y soberana. Lamento profundamente no poder estar presentes como bien hubiera querido y deseado para estrecharles un muy fuerte abrazo, siendo una deuda pendiente que ya realizaré oportunamente. Les dejo a todos los presentes un gran abrazo y la lucha continúa por el bien del país para consolidar una gran Argentina”.
Por su parte,  Alejandro Simeoni recordó a la familia de Eduardo Jorge Clavijo (Coco). “El padre geólogo, trabajó años junto al mío en YPF y, como vivíamos a pocas cuadras, compartíamos muchos momentos en familia. Con Coco y Ricardo, el otro hermano, salíamos a cazar lagartijas”. 
En este acto tan necesario para establecer y restablecer la memoria, -dijo- tengo el honor de haber sido delegado por la familia de Coco para leer una nota que hicieron entre los hermanos.  Eduardo Jorge Clavijo, Coco,  nació el 11 de octubre de 1948 en la ciudad de La Plata, segundo hijo de una familia de nueve hermanos, todos criados en Comodoro Rivadavia.
Simeoni, leyó el texto enviado por la familia Clavijo “Nuestro padre era geólogo, trabajaba en YPF  y como tal integraba la familia ypefiana. Los primeros años fueron en kilómetro 3, otros en kilómetro 8. Coco es el que más disfrutó de esa época,  con caminatas por el cerro, pescas en las pasarelas sobre las restingas  y también en las playas de Comodoro. Hizo el primario en el Colegio Salesiano de Dean Funes,  donde perteneció a los exploradores de Don Bosco. El primer y segundo año del secundario fue pupilo en el Colegio Don Bosco de Bahía Blanca.  Luego la familia se mudó a Mendoza y terminó el secundario en el Colegio Don Bosco. En 1970 ingresó a la Facultad de Ciencias Naturales de La Plata.
Estos años fueron de mucha participación estudiantil,  de lucha por un proyecto de una nueva universidad y también de oposición al gobierno de facto. En 1975, ya casado, comenzó a trabajar en la destilería de YPF. El 3 de noviembre de 1976 nace su hijo Pablo, el que pudo tener en sus brazos apenas un mes, ya que fue secuestrado de su casa el 3 de diciembre de 1976. Aún continúa desaparecido y sin saber nada de él desde entonces. Su vida fue mucho más que este recordatorio, como lo fueron las vidas de los 30.000 compañeras y compañeros desaparecidos”
Por otro lado Simeoni manifestó que “durante cinco décadas reinó el silencio en nuestra ciudad como si la dictadura no hubiera pasado por acá. Sin embargo la tardía causa de las casitas del Regimiento 8 en kilómetro 11, logró establecerlo como uno de los centros clandestinos de detención y torturas, condenando a los pocos responsables que aún quedaban vivos. Secuestros, torturas y muertes, como el caso de Pocho Silveira”. Para finalizar agregó “hoy nuestra tarea es honrar a quienes pagaron con la vida la búsqueda de una sociedad más justa e igualitaria”.

Compartir este artículo

Submit to FacebookSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn